Envases termoformados para conservar los alimentos

termoformado

Envases termoformados para conservar los alimentos

Una de nuestras especialidades es el termoformado, técnica de moldeo que permite crear una gran variedad de envases. ¿En qué consiste este proceso? Lo vemos en las siguientes líneas. 

Para proceder con el termoformado se calienta una lámina termoplástica, por ejemplo PET o PVC, con ayuda de un radiador para que se pueda moldear y volverse mucho más plástica. El siguiente paso es poner la lámina sobre un molde (de aluminio, madera u otro material) impregnándola y creando una burbuja. Obtenemos entonces lo que se conoce como lámina termoformada. Una vez que se ha moldeado, se troquela o corta esa lámina para separarla en envases individuales. El proceso se lleva a cabo en una máquina termoformadora.

Métodos de termoformado

  • Por vacío

Utiliza calor y presión creada mediante vacío para poder moldear las láminas de plástico y transformarlas en el producto final. Cuando la lámina entra en la zona del molde, se usa una especie de aspiradora encargada de crear vacío. Se trata de generar una gran presión y que se pueda moldear.

  • Por presión

El termoconformado por presión es similar a la técnica anterior. En este caso se usa un pistón para generar una presión extra con la que fabricar envases que respondan a unas características mucho más precisas. 

¿Dónde es necesario el termoformado?

Se emplea para fabricar envases para distintas industrias como la alimentaria. El abanico de usos es muy amplio. Solo se trata de adaptar el proceso a las necesidades concretas. En el caso de la industria agroalimentaria, este tipo de plásticos garantizan la conservación de los alimentos evitando modificaciones en aspecto, aroma o sabor. Estos envases se pueden fabricar con diferentes tipos de plásticos como polipropileno (PP), polietileno tereftalato (PET), poliestireno (PS) o policloruro de vinilo (PVC).

Los anteriores son todos materiales termoplásticos. Se trata de plásticos que, sometidos a altas temperaturas, se tornan flexibles y deformables. Después, cuando se enfrían de nuevo se endurecen pero manteniendo una ligera flexibilidad. Además de los que citamos más arriba, otros termoplásticos son el PET-G, el ABS y el HDPE.

Para lograr distintos acabados, a los termoplásticos se les pueden añadir materiales como por ejemplo una lámina de aluminio. Por ejemplo, para fabricar blisters de medicamentos. 

 Ventajas del termoformado

 

  • Versatilidad: se adapta a distintos tipos de necesidades. 
  • Agilidad: se puede utilizar para envasados rápidos.
  • Rentabilidad: es un proceso económico en términos de producción.
  • Optimización: los materiales se pueden optimizar para usar el mínimo espesor posible y economizar.
  • Calidad: ofrece un resultado de gran calidad y muy adaptable a todo tipo de necesidades. 
  • Adaptabilidad: permite usar plásticos de distintos colores y acabados para personalizar los envases.

En definitiva, el termoformado es una de las soluciones más eficientes para la conservación y protección de los alimentos.

Tags:
No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.